El caos al poder. Porque el poder de este disco es inmenso. Y porque el desfase de su grabación se destila por cada surco en forma de juerga descomunal. Cuando el blues más canalla y pendenciero se transforma en rock toma esta forma desperdigada a lo largo de 2 vinilos que te dejan sin aliento de principio a fin. Es el espíritu de los incombustibles rollins, la esencia del rock que va y viene, a veces dedibujada, pero simpre presente en esa "lengua" descarada. Todas las extravagancias humanas de la portada anuncian el estilo de todos aquellos que se sienten vivos y singulares.Liks:




