viernes, 22 de marzo de 2013

Leonard Cohen - Songs of Leonard Cohen (1968)

En esta excepción genética, llamada cantautor crepuscular, Leonard Cohen es sin duda el especimen más carismático. En su carrera encontramos todas las edades del hombre de un modo sustancial y comprensivo, narrado como en una novela por entregas. Así que, si hay algo difícil es escoger entre uno de sus discos y descartar los demás. Decidirse por su disco de debut en un ejercicio de sentido común mal entendido: abre las puertas al neófito a toda la magia que ha de descubrir después, a esa esencia volátil, espiritual, que bañará toda su obra y tantas obras de de tantos que verán en él al profeta de las emociones puras. Además, este disco encierra una extraña homogeneidad, que no se aferra de forma académica a ningún estilo concreto, ni siquiera al folk. Pero por encima de todo presenta unos textos -más que letra- que se agarran al alma de uno de tal modo que ya jamás puede desenvarazarse de ellos. Como Bob Dylan, Cohen es un escritor metido a cantante, cuyo éxito, más que las ventas, ha sido la tremenda repercusión de su testamento. Basta con escuchar estas canciones para percibir el "aroma" del pasado propio y toda la vida futura girando a su alrededor.