domingo, 2 de marzo de 2008

AC/DC - Back In Black (1980)

Las campanas del infierno que te reciben en este disco son la antesala de una descarga brutal de decibelios, que han quedado en la memoria colectiva como emblemáticas de una cultura. AC/DC son una maquinaria engrasada para producir adrenalina a raudales. Este es el homenaje a su cantante, finado poco antes gracias a un coma etílico ejemplar, el legendario Bon Scott, un bala perdida donde los haya. Como tantos otros por aquel entonces, se tomaba en serio aquello del rolling stone, y manifestaba a la perfección el espíritu indómito del grupo y su música. Este sonido sigue hoy con la misma vigencia, a pesar de todo lo llovido desde entonces, pues muestra como ninguno un aspecto esencial del rock: lo duro y apremiante de la vida cotidiana necesita siempre de un desahogo emocional, cuando no instintivo, que devuelva la paz. Esa imagen del adolescente conflictivo, casi poseído, es su mejor pasaporte. Larga vida al rock! Mientras existan grupos como este no hay nada que temer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

dp

RibesVal dijo...

Llarga vida la que ens dóna el heavy! Grups com AC/DC et recarreguen les piles.

Anónimo dijo...

ese profeeeeee
has escuchado la cancion thunderstruck de este mismo disco?

es mi favorita
larga vida al gran angus young!

kirk hammett
ex-slash