Teniendo en cuenta que este californiano es uno de los personajes más importantes de la historia de la música moderna, no se comprende demasiado bien su nula popularidad. Y es que Don Van Vliet, alias Captain Beefheart, nunca fue un tipo nuy normal, al menos musicalmente hablando. Su obra siempre fue demasiado visionaria y única para ser entendida por el público, incluso a nivel minoritario. Lo cierto es que este disco paradigmático de su discografía deberia ser objeto de etudio para cualquier aficionado a la música.Fue el medio que con mayor perfección cuajó todas sus inquietudes artísticas, junto a la banda reclutada a tal efecto por él mismo. Los 28 temas de este album doble los escribió Van Vliet en ocho horas y media de inspiración ininterrumpida. Luego vandría todo un largo y penoso proceso hasta su edición, producida por un Frank Zappa expeditivo, que se limitaba a gestionar las instrucciones del artista.
"Trout Mask Replica" es un maremagnum sonoro de los de dificil descripción, con un hilo conductor tan evidente como tortuoso. Un sonido desencajado, vanguardista y primitivo a partes iguales, dominado por una voz insolita, que unas veces muerde y otras golpea, pero nunda deja indiferente. Escuchando esta lección dificil de inpostura musical, se tiene la sensación que es la osadia de unos pocos la que, a fin de cuentas, construye el futuro de todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario