Otro disco de debut para el recuerdo. Con los B-52 nace una nueva forma de hacer música, tan desenfadada y trivial como esforzada en lo creativo. Para conseguir este pop de juguete, supieron mezclar con acierto el sonido de los grupos de chicas de los 60's, el garaje, el surf y el espíritu anfetamínico del new-wave neoyorkino. Letras llenas de ingenio con una combinación magnífica de voces, que yuxtaponen los gritos casi animales de las chicas (Cindy Wilson y Kate Pierson), con las imprecaciones hieráticas de Fred Schneider. Este disco es actitud post-punk que sabe pintar con surrealimo tanto el entusiasmo como la desesperación de la vida moderna. Es espíritu experimental y provocativo que juega con lo retro de esas pelucas y vestidos horteras, muy en sintonia con el sonido agudo o, más bien, estridente que desarrollan. Es música de baile histérica e irreverente, cargada de una energia nueva que ellos mismos no supieron superar nunca. Es, en suma, un irrepetible ejercicio de pop post-moderno, tan pegadizo como extraño y vanguardista.domingo, 13 de abril de 2008
The B-52's - The B-52's (1979)
Otro disco de debut para el recuerdo. Con los B-52 nace una nueva forma de hacer música, tan desenfadada y trivial como esforzada en lo creativo. Para conseguir este pop de juguete, supieron mezclar con acierto el sonido de los grupos de chicas de los 60's, el garaje, el surf y el espíritu anfetamínico del new-wave neoyorkino. Letras llenas de ingenio con una combinación magnífica de voces, que yuxtaponen los gritos casi animales de las chicas (Cindy Wilson y Kate Pierson), con las imprecaciones hieráticas de Fred Schneider. Este disco es actitud post-punk que sabe pintar con surrealimo tanto el entusiasmo como la desesperación de la vida moderna. Es espíritu experimental y provocativo que juega con lo retro de esas pelucas y vestidos horteras, muy en sintonia con el sonido agudo o, más bien, estridente que desarrollan. Es música de baile histérica e irreverente, cargada de una energia nueva que ellos mismos no supieron superar nunca. Es, en suma, un irrepetible ejercicio de pop post-moderno, tan pegadizo como extraño y vanguardista.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Hola Ramon, me parece que es una pasada.
SALUDOS.
Publicar un comentario