sábado, 19 de abril de 2008

Tom Waits - Swordfishtrombones (1983)

Hasta este disco, Tom Waits era un tipo extraño dentro del panorama musical, cronista de la noche americana más canalla con un estilo musical anacrónico, inspirado en el jazz y el blues de los 40's y en la música europea de entreguerras. Tras diez años de vida disipada, encontró la estabilidad emocional y artística junto a una mujer. Y eso es lo que le permitió crear esta maravilla. Por primera vez es productor de su propia obra, y cuida con mimo cada detalle. Aquí los géneros y los sonidos se mezclan con las letras en una sinergia perfecta: es al banda sonora de todo un desfile de perdedores, lleno de narraciones tristes y paisajes desolados. El sonido ya no pertenece a ninguna época, sólo a un estado mental, en el que reune una colección de instrumentos tan extraños como sus protagonistas. El resultado es un experimento fascinante, un retrato excepcional de los desclasados y de esa cara oculta de la sociedad en que vivimos. Este narrador de taberna se conviertirá aquí por la magia del amor en testigo emocional de los marginados, aunque siga siendo crudo como la vida misma. Y su excentricidad se hará humana y universal.

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