jueves, 22 de mayo de 2008

Dusty Sprinfield - Dusty in Memphis (1969)

Que a una rubia inglesa le llamen "White Lady of Soul" no es cualquier cosa. Y es que Dusty con este disco tocó el firmamento del Soul y decidió quedarse allí. ¿Quíen iba a decir que esta glemurosa estrella del rock inglés iba a tomar este rumbo incierto?. Ya en su larga carrera anterior había demostrado que, además de entonar sabía interpretar, sacrificar la potencia en aras de la expresividad, más vulnerable y sensual. Una voz con "alma" que esperaba su momento estelar. Y este sólo llegó cuando su olfato le indicó la dirección de Memphis, la capital del Soul. Huyendo del encasillamiento en la música melódica, quiso potenciar su talento arriesgandose a entrar en un charco profundo y resbaladizo. Así que lo hizo con mucho, mucho respeto. Y supo elegir a grandes clásicos del género, y también supo envolverlos de la atmosfera orquestal más delicada que uno pueda imaginar. Por supuesto que salió victoriosa del envite, y no solo eso: hizo algo para la posteridad, un modelo perfecto de Soul. Pura magia para los sentidos.

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